lunes, 17 de agosto de 2009

SRES. AMITRENKO PAULOVIC


Se trataba de unos clientes habituales, solían venir una vez cada mes, un par de noches. Eran una pareja curiosa, Uno de ellos, Paulovic parecía el jerifante del grupo, el jefecillo vamos. (necesitaba usar la palabra jerifante, que pasa). Era calvo, alto, flaco y con alguna que otra cicatriz en la cara. Su compañero,Mikhail, era un jovenzuelo de unos 25 años que vestía muy bien, con pantalones y camisa limpios y planchados y cadenas de plata y oro, con buena presencia, casi nunca hablaba aunque si le comentaba cosas en rumano a Paulovic.Reservaron una habitación doble con dos camas para tres días. Hasta aquí todo perfecto.

Mi compañero de por la noche me dijo que debían ser traficantes de mujeres, pero vamos para él , todos los rumanos eran traficantes de mujeres, y si eran africanos,pues entonces eran piratas,
Si era una chica sudamericana, entonces sin duda alguna se trataba de una puta, si era marroquí, era un camello y así con todo, por lo que aunque pudiera ser que tuviera razón tampoco uno puede fiarse de las apariencias ya que alguien que parece tener buen porte puede resultar un auténtico fraude, y tambien puede pasar todo lo contrario, además que, joer, venían de vez en cuando y siempre pagaban y no creaban problemas. Eso sí, siempre procurabamos darles una habitación cerca de la recepción para tener más o menos controlados sus movimientos. Repito, no por nada si para que él de por la noche pudiera estar más tranquilo de que no metían a nadie más a la habitación.

Al día siguiente cuando llegué me comentaron que no habían venido a dormir, así que fuimos a su cuarto, lo abrimos y resultó que estaban todas sus cosas, maletas, un monton de camisas y pantalones, sus cepillos de dientes ( uno de ellos eléctrico), así que nada, pensamos....ya volverán.
Pasó otro día y nada, ninguno de los de la recepción les habíamos visto no habían llamado ni nada, y surgían distintas hipótesis sobre su situación.

Para mi jefe, debía ser que habían venido por trabajo y que les debían estar explotando mucho trabajando durante todo este tiempo y que al terminar no les debía merecer la pena volver hasta aquí. Para el de por la noche les habría pillado la policia ("y vete tu a saber si nos están ya repatriados en su país, jajajaj " fueron sus palabras textuales). A mi personalmente, aunque tenía intriga de donde estarían y si estarían bien, me gustaban este tipo de clientes que no dan problemas, salen por la mañana y vuelven por la noche y no se pasan el día en el cuarto y pidiendo cosas, y que "si tal cosa no funciona", y que si "me puedes resevar en tal sitio" etc...

Y así llegamos a la tercera noche,su última noche, la noche del viernes. Mi jefe antes de irse el fin de semana me dijo que como el sábado estabamos completos en el Hostal, al día siguiente a las 12 de la mañana si no habían venido tendríamos que recojer sus cosas y guardarlas en el trastero y esperar a ver si aparecían, y por último me dijo que cuando volvieran, si volvían, tendría que, evidentemente cobrarles lo que debían.

Cuando llegué el sábado, tampoco habían dado señales de vida, esperé hasta las 12 y no vinieron, cojí sus cosas, tres maletas, gafas de sol, colonias, camisas, pantalones, cadenas,
y lo guardé esperando que no vinieran en mi turno.

Pasó el sábado y no vinieron, cosa que si hicieron el domingo por la tarde. Sonó el ascensor y entraron los dos, venían con moratones en la cara, con cara de no haber dormido una puta mierda y no olían muy bien.

- Buenas tardes, la habitación 310 por favor.
-Pero bueno, que os ha pasado, que no sabemos nada de vosotros desde hace tres días
- Tuvimos problemas con la policia. Nos das la llave?
-Pérdona pero es que vuestra salida era el sábado y nosotros necesitabamos la habitación así que sacamos todas vuestras cosas.
-Buenos,pues por favor, nos las das.
-No, hasta que no me aboneís las tres noches que debeís, más la consumición.
-Pero no tenemos nada,la policia nos cojió, nos robó todo el dinero y documentación.
-Pues yo lo siento pero sino me pagais no os puedo devolverlas cosas.

entonces se mirarón, empezaron a gritarse en rumano el uno al otro, se mascaba la tensión en el ambiente.

-Podemos usar un baño aunque sea por favor, mira que mal olemos, venimos del calabozo.

Les miré y no supe que hacer pero sabía que en el baño poco iban a poder hacer más que beber agua y lavarse la cara.

-Venga vale,pero porque os conozco dese hace tiempo.
-Gracias.

Fueron al baño los dos juntos, estuvieron dos minutos y salieron, volvieron a la recepción y empezaron a repetir una frase una y otra vez:

-Western union, western union, western union...

Se marcharon por la puerta y aparecierón 2 horas mas tarde, me pagarón todo, les devolví sus cosas y se marcharón, no sin antes preguntarme si yo sabía donde podían comprar hachís. Les dije que no sabía y se fueron.
Pude verles por la calle como discutían entre ellos hacía donde ir hasta que decidieron tirar hacia la Gran Vía. Desde aquel día o han vuelto ha venir por aquí pero quien sabe ande estarán ahora.

martes, 11 de agosto de 2009

GERALD TELETIKIS


Cuando Gerald llegó al Hostal traía consigo una maletita, vestía camisa blanca con rayas, pantalón y sandalias tipo gladiador. Llevaba melena rizada morena aunque se le notaba el cartoncillo y tambien llevaba una barba la cual se acariaba cada vez que pensaba o tenía que pensar en algo. Era un tipo bajito y gordito, tipo galo de Asterix.
Apareció a las 9 de la mañana y la habitación no estaba lista puesto que las entradas son a partir de las 12 pero a él no le importó.

-"disculpe pero la habitación no esta lista aún, cuando salga el cliente y la chica haga el cuarto usted podrá entrar en su habitación, como muy tarde hablamos de las 12 y media, si lo desea puede dejarnos su equipaje en consigna e ir a dar un vuelta o esperar aquí"

-" Claro, mmm...lo entiendo... (se acaricia la barba)....bien....pues por favor, póngame una ginebra con tónica"

Y ahí se quedó tomándose un peloti a las 9 de la mañana.

Por lo visto había venido a solucionar algunos asuntos de su jubilación ya que aunque él es francés de ascendencia griega, trabajó durante varios años en el periódico ya desparecido, Diario 16.

Pasó el tiempo y no solucionó casi nada, se pasaba el día borracho desde por la mañana hasta que caía muerto por las noches, apenas comía,y muchas veces no recordaba ni el número de su habitación ni donde estaba.
Un sábado por la mañana él estaba tomándo pelotis de wisky (la botella de ginebra ya se la había terminado) cuando una amiga le llamó para invitarle a hacer un picnic con unos amigos en la Casa de Campo, la idea le pareció estupenda y quedó a la 1 y media en el metro Colonia jardín. Acto seguido llamó a su ex mujer para invitarle tambien, y le dijo que en una hora estaría en su casa para que fueran en el choche de ella.
Se tomó dos pelotis más y se fue al cuarto.

14:30 horas. Suena el teléfono.

-¿Se puede poner Gerald Teletikis por favor?
-Un momento por favor.


Fui a su cuarto, la puerta estaba abierta y se veían sus piececitos desnudos encima de la cama boca arriba.

- Disculpe señor, le llaman por teléfono.

Cuando se incorporó estaba totalmente desorientado y sudaba bastante ya estaba de resaca pero no del día anterior sino de esa misma mañana. Se puso sus gafas con una sola mano y poco a poco fue, aún descalzo, contoneándose hasta el telefono.

- Hola...

No sé exactamente lo que le dijo su exmujer pero él decía:

-En fin...lo siento...no sé que decir..(se acaricia la barba)...me quedé dormido...ya ya...lo siento de verás...el caso es que no se que pasó y ahora no estoy en disposición de ir a un picnic...(silencio)....en fin perdóname...tienes toda la razón...estoy avergonzado...

Colgó el teléfono, dio un suspiro profundo me miró y se levantó...se fue por el pasillo.

-Disculpe señor, su habitación no esta por allí, está por esta otro pasillo.
-A claro...por supuesto(mientras se acariciaba la barba como intentando recordar algo de como era su cuarto y donde estaba situado)


15:20 horas. Suena el teléfono:

-Buenas tardes, esta el señor Gerald Teletikis?

Fui a buscarlo, de nuevo estaba la puerta abierta y él tumbado en la cama con una botella de vino abierta y dijo que no se quería poner, que luego ya él llamaría a quien fuera, cosa que creo, no hizo.

En otra ocasión que tuve el turno de noche,oí a las 3 de la madrugada que se abría una puerta, cuando fui a mirar se oyeron unos pasos y oí otra puerta que se cerraba. Cerré la puerta que estaba abierta y volví a recepción.
A los 20 minutos vuelvo a mirar y veo la puerta abierta. Me meto por el pasillo y otra vez lo mismo, unos pasitos y se cierra una puerta, esta vez pude ver que era la puerta de Gerald Teletikis.Volví a la recepción y desde la ventana de una habitación miré y le ví sentado en la cama. Al minuto se levantó y abrió la puerta despacio miró hacia los lados, y pude ver como salía despacio al pasillo.
Entonces, dí la vuelta por otro lado y salí al pasillo por una puerta que da a la cocina y le ví sentado en una silla, como no, acariciándose la barba.

-Hola,
-Hola..que tal.
-pero señor que hace aquí sentado a estas horas.
-mmm...no podía dormir y..en fin.. decidí salir a sentarme un poco.
-ah, es que oía ruidos por este lado y he venido a ver...
-Claro claro...pero vamos, simplemente es que ya le digo...no me dormía así que...
-No se preocupe tan soló quería saber si se encuentra usted bien...
-Si sí, fenomenal, es sólo eso, es que la edad, las mujeres.... ya sabe, no le dejan a uno dormir, jeje.

- Ya supongo...bueno pues nada, pero intente no hacer ruido que hay más huéspedes durmiendo
- Bien, no haré ruido, no se preocupe.

Pasaban los días y seguía sin poder resolver sus papeles, imagino que le faltaban papeles cada vez que iba y ya se sabe como funcionan los españoles funcionarios. Poco a poco fue acabando con todas las reservas de alcohol que teníamos. Del wisky pasó al vodka, una vez que acabó con el vodka se pasó al ron. Cuando se fue, no nos quedaba ni una sola botella, sólo una de limoncello de alguno que se la dejó y las típicas botellitas de copa de trenes y aviones. Él no tuvo dinero para pagar y fue su ex mujer la que vino a saldar la cuenta dela habitación y de las consumiciones, y puedo decir que no era poco.

Por lo visto Gerald me contó una vez que un tenía cancer y que no pintaba muy bien la cosa, quizás vino a España a despedirse de sus amigos y amigas, a intentar centrarse en que iba a hacer y como logar encontrar fuerzas para seguir, entonces copmprendí lo de su insomnio.
Se marchó un domingo por la mañana, pidió perdón por los posibles problemas que pudiera haber causado y dijo, (después de haberse acariciado la barba unos segundos).

-"En fin...Volveré el año que viene"